Existen múltiples formas de extraer y aplicar las sustancias activas y, por lo tanto, las propiedades curativas de las plantas medicinales. Muchas de ellas son más efectivas utilizadas de una forma que la otra, o según el modo en que se tomen o se apliquen se utiliza para diferentes dolencias. En función del remedio que convenga utilizar, se usará una u otra parte de la planta, debiendo ser recolectada para ello en el momento preciso.
Las propiedades medicinales de algunas plantas se encuentran en la planta fresca, que puede tomarse como ingrediente de una ensalada o extrayendo su jugo. Existen cierto ejemplos que son de gran utilidad mencionar tales como: las hojas tiernas de diente de león y de ortiga que poseen muy buen sabor y son depurativas.
Las plantas en polvo, un remedio de herbolario, se obtiene de la trituración de la planta seca. Hoy en día, se suelen tomar las hierbas en polvo preparadas en cápsulas de gelatina, aunque también se pueden tomar con agua mezclándolas con mermelada o miel. Así es como se puede tomar la raíz de valeriana, el cual es un excelente remedio para los desórdenes de tipo nervioso.



