En nuestros comentarios sobre china, dijimos que para el meteorismo con frecuencia se debía elegir entre ese remedio, Carbo vegetabilis y Lycopodium. Carbo vegetabilis se sitúa también al lado de China para los estados de debilidad.
La debilidad de Carbo vegetabilis no es sobrepasada por ningún otro medicamento. Éste, con Arsenicum y Muriatic acidum, forman un trío de remedios que, empleados de acuerdo con indicaciones bien conocidas, han arrebatado a muchos pacientes de las mismas garras de la muerte.
Naturalmente, ningún remedio puede resucitar a un muerto, por marcadas que hayan sido sus indicaciones antes de su fallecimiento, pero ningún remedio puede llegar más cerca de esto que Carbo vegetabilis. La escuela dominante conoce poco o nada acerca de él y nunca podrá conocerlo hasta que consienta en utilizarlo bajo su forma homeopática y de acuerdo con sus indicaciones homeopáticas.
La esfera de acción de este remedio no está de ningún modo circunscrito a los estados graves o debilitantes ligados a las enfermedades agudas.
Para dar una idea de su empleo en las afecciones crónicas cuando está indicado por los síntomas, Carbo vegetabilis se adapta especialmente a individuos caquécticos cuyos poderes vitales se encuentran totalmente debilitados.



