El árnica es una planta siempre verde, que crece espontáneamente en tierras arenosas, en climas fríos y lugares altos. Sus tallos alcanzan una altura de unos 50 cm. Las hojas son ovaladas, siendo de menor tamaño y lanceoladas las que están cerca de las flores. Florece en primavera, con flores de color amarillo o dorado. Las flores y el fruto se recolectan durante la floración y la raíz en otoño.
La planta se aplica en forma de compresas para tratar las inflamaciones locales producidas por contusiones, así como en caso de padecer hemorroides. También se utiliza en forma de gargarismo la planta sana afecciones como la faringitis o la amigdalitis. La tintura se usa bajo control médico para tratar la angina de pecho y la insuficiencia cardíaca.
El aceite de árnica puede resultar irritante en pieles sensibles, y siempre debe aplicarse diluidos en agua o aceite, en una proporción equivalente a la cantidad de aceite que se vaya a usar. Utilizar por vía interna sólo por prescripción facultativa, ya que puede ser muy tóxico. El árnica no debe usarse durante el embarazo.


